




AG 74
La intervención nace de un gesto esencial: abrir los espacios para que la luz natural los recorra sin obstáculos. El proyecto establece un diálogo respetuoso con la memoria de la vivienda, añadiendo molduras clásicas y manteniendo la chimenea original como el núcleo cálido del hogar.
Sobre esta base, la nueva arquitectura introduce una cuidada combinación de maderas que aporta textura, ritmo y calidez a los ambientes diáfanos. El resultado es una atmósfera serena y fluida, donde el peso del pasado y la ligereza de lo contemporáneo conviven en perfecta armonía.
